Hoteles:
Utilice los aromas para alentar a los huéspedes a relajarse, crear un ambiente de calidez y un aire de lujo y pulcritud. 

Centros comerciales:
Haga uso de fragancias en los pasillos que generan asociaciones con diferentes productos, alentando a los compradores a entrar en las tiendas que no tenían previstas visitar o mantener a la clientela más tiempo en el establecimiento, así generando compras espontáneas. 

Casinos:
Anime a los jugadores y deshágase del humo estancado en las zonas de fumadores. 

Entidades bancarias:
Use aromas para calmar y desestresar a los clientes: ayudando a crear un sentimiento de confianza y seguridad.

Spas:
Utilice aromas para generar un sentimiento de lujo, exclusividad, reposo y relajación. 

Aerolíneas:
Tranquilice a pasajeros inquietos y temerosos. 

Franquicias:
Haga uso de fragancias distintivas para vincular el aroma a la marca de la empresa. 

Hospitales:
Suprima el olor a hospital creando un ambiente agradable para los pacientes y visitas promoviendo curación y comodidad. 

Gimnasios:
Use aromas para higienizar, desodorizar y refrescar el ambiente. Investigaciones demuestran que los atletas sometidos a ciertos aromas mientras se esfuerzan creen que su sesión ha sido mejor y más productiva. 

Oficinas:
Utilice el aroma para potenciar la concentración, reducir la tasa de errores, disminuir “el bache de la siesta” y generar un sentimiento general de bienestar entre los empleados. 

Eventos:
Efectúe un evento verdaderamente especial añadiendo el elemento de olor perfectamente adecuado para él, p.e. piña colada para una fiesta con piscina interior.