Igual que existe el diseño corporativo, hoy tenemos el Aroma Corporativo: una actuación estandarizada que genera un permanente punto de relación con el cliente. La creación de una “fragancia empresarial” nos sirve para aumentar la identificación del producto.
De esta manera podemos aromatizar tanto el espacio físico como materiales de la empresa: cartas, tarjetas, folletos. etc.
Todo esta combinado con el uso de aromas en los espacios que generan un vínculo subconsciente entre el cliente y la empresa.
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